jueves, 21 de junio de 2007

DOS CARAS DE LA MONEDA

La verdad que por un lado estoy viviendo una tremenda alegría por los logros de mi hijo Luis en Madrid, quien se fue a trabajar por dos semanas a unas presentaciones que los proveedores de software le hacen a la BBVA a nivel corporativo. El asiste representando al Paraguay en los workshops. Esa es la cara casi triunfal, diria, en mis sentimientos.
Por otro lado estoy viviendo casi a diario de cara con la muerte que se aproxima a la cama de enfermo de mi padre. Vivir, una agonía que es llevadera, porque en las apariencias no hay dolor físico, pero no por eso deja de ser penoso para el paciente y su entorno. La suerte es que mi padre ha vivido enfrentado a la muerte desde niño, pues siendo niño se fue a la guerra y actuó en el frente durante dos años y ocho meses, luego de terminada la guerra se quedó de nuevo 4 meses por la zona. Creo que está preparado para morir, y nos ha preparado a todos nosotros para aceptar su desaparición. Él pensó en todo. Un gran padre se está esfumando de la tierra, pero puede morir en paz, pues ha hecho lo suyo, lo que Dios le ha encomendado. Puede volver al Padre con el grito de "MISION CUMPLIDA".

lunes, 11 de junio de 2007

LUIS VIAJA A MADRID EL SABADO

Se ha confirmado el viaje de Luis que va a ser el día sábado 16 para llegar a Madrid el 17. Trabajará allí por dos semanas enteras para volver, via Sao Paulo (la ida via Bs. As.) el día 2 de julio y llegar a Asunción el martes 3.

De: Sergio Velázquez
A: Luis Emmanuel Velázquez
Date: Junio 06, 10:14
Asunto: Buen viaje, hijo.
Te vas a una misión muy importante; "todas las luces prendias, todas las antenas paradas..." ¿no te suena familiar esto? Se los he dicho a cada uno, cuando han partido para sus respectivos destinos por la AFS.
En avant toujours
Pa

----- Original Message -----
From: Luis Velázquez
To: Sergio Velázquez V.
Sent: Monday, June 11, 2007 10:29 AM
Subject: RE: VELAZQUEZ/LUIS MR 16JUN ASU EZE
Así es. Lo recuerdo perfectamente.

No te preocupes pa que sé a que voy

DERECHO A LA VIDA... SI VIVIR VALE LA PENA

Observando a mi padre, que ya no razona normalmente, pues suelta muchas incoherencias, tales como hablar con parientes y amigos que ya han muerto, que revive la guerra del chaco, que repite cientos de veces la misma frase... etc, me hago la pregunta si vale la pena vivir de ese modo. ¿Es vida? Sin dudas que la respeto, pero me resisto a someterlo a una terapia intensiva, por ejemplo, tal como nos lo predice el médico. ¿Es respetar la vida prolongar la agonìa de una persona que no tiene ninguna posibilidad de recuperar la salud, ni metal ni física? No tengo las fuerzas como para defender la eutanasia, pero creo que solamente por estar muy influenciado por el titulo "respeto a la vida". No quiero matarlo a mi padre, ¿pero está realmente vivo así como se encuentra? ¿Qué es la vida en definitiva? ¿Respirar, alimentarse...? Creo que la vida es mucha más plena que eso. Sobre todo, tener la plena consciencia, que nos permite tener sentimientos conscientes, objetivos, amores, proyectos, etc, en el que juegan todo el ser en su totalidad en el sentido holístico (el ser no es la sumatoria de sus partes, sino algo más). Precisamente, me refiero a ese algo más que de algún modo se sustenta en la consciencia, en el alma, en el espíritu.
¿Y quién me dice que el espíritu no sigue vivo, el alma en su plenitud, aunque el cuerpo ya lo no acompañe? Qué dudas, que contradicciones me acosan la mente, el corazón, el alma.

jueves, 7 de junio de 2007

FUI CRUEL CON MI PADRE ENFERMO

Iba comenzar poniendo excusas del por qué anoche he sido tan duro con mi padre. No hay excusas; el viejo se merece toda la paciencia del mundo. En su demencia senil (93 años) no puede dormir y delira hablando todo el tiempo. Para colmo tiene puesto el punzocat con sueros, sumado su mal de chagas, que no puede defecar, tiene el vientre inchado, no come pues no puede tragar, etc. Al pobre, le pedí que descansara y dejara descansar pues pasar sin dormir nos hace daño a todos. No habia caso. "Me quiero dar vuelta, me quiero sentar, quiero salir afuera, que me estiren del brazo, que el cuello, que la cintura..." Se destapa tirando sus cobijas. Al final lo reté fuerte diciendole que no puede ser que no "comprenda" que es de noche y que tenemos que dormir todos. Y me responde con la inocencia de un niño: "qué cruel que soy con todos... pero no sé que me pasa". Cuánto me duele hoy el haber sido duro con el viejo que dió todo para que yo sea quien soy: ¡qué ingratitud de mi parte!.
Se me alborotan excusas en la mente del por qué fui duro pero no los voy a mencionar: no sirven. No es justo mi comportamiento: no señor.

lunes, 4 de junio de 2007

MI PADRE SE ESTÁ APAGANDO...

Hace una semana que estamos en el baile con la salud de mi padre, pues a medida que pierde la racionalidad, va decayendo en vitalidad. Vive una vida ficticia, pues fantasea permanentemente y por ello no duerme, sobre todo de noche, en el que no nos tiene a todos a su alrededor. Para colmo hace mucho frío, y no sale afuera a distraerse. De hecho ya no camina, sino sentado en un sillón y una silla de ruedas.
El centro del problema es que no duerme ni deja dormir: se vuelve muy impertinente y parecería que busca ser el centro de las atenciones en todo momento. Quizás, su soledad mental, al tomarle la demencia senil, lo atormenta tanto que se distrae con cosas como que se le estire los brazos, que las piernas, que el cuello, que la cintura, etc.
Ante este hecho, consultamos con su médico si podemos darle algo para calmar su ansiedad y que se duerma de noche y nos deje dormir al resto. Me recomendó consultar a un psiquiatra, pues con sus 93 años, más el mal de chagas muy avanzado atacando su sisteme digestivo (no puede tragar sino cosas licuadas y coladas, y evacua solamente con ayuda diaria de enemas) y el corazón que lo tiene agrandado trabajando a menos potencia. Le recetó un ansiolítico y un medicamento para el cerebro (nemocebral). Con esa medicación se durmió la primera noche bastante bien. Alleluya. Pero la alegría duró poco, pues de día volvimos a lo mismo. Entonces le recetó que tome también de día la misma medicación. Con eso, lastimosamente, perdió movilidad. Y como consecuencia se nos complica más la cosa al no evacuar. Ayer ya amanecimos que no puede mover la lengua adecuadamente y no se le entiende nada y no traga la comida, aunque la misma sea licuada y colada. Vamos decayendo.
Acudimos nuevamente al clínico quien ayer al mediodía le hizo poner sueros y medicamentos en los mismos. Así pasamos la noche, sin dormir, naturalmente, cuidando que no desconecte el punzocat (aguja para el suero).
Amanecimos igual, si bien a la noche logramos con los enemas evacuar algo de materia fecal. Hoy a la mañana lo volvimos a intentar con menor resultado. Sigue inchada la panza, no quiere comer y no tiene fuerzas para sentarse siquiera: no tiene equilibrio inclusive.
Es triste verlo que el fin se va acercando. Lo "bueno" es que, tengo la impresión, de que él no es consciente de ello. Ojalá.
Tengo que salir corriendo, porque se acabó el suero y tengo que llevar.